Día Internacional del Migrante
Ante el aumento de los flujos migratorios en el mundo, en el año 2.000 la Asamblea General de la ONU proclamó el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante, con la finalidad de impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración por parte de los países y regiones, ante las dificultades de la migración internacional.
Con la creación de esta efeméride se pretende visibilizar los retos, dificultades y adversidades que deben afrontar los migrantes en el mundo, así como efectuar un llamamiento a las naciones del mundo para contribuir a que la migración sea un proceso seguro, regular y digno.
Sin embargo, este día también nos invita a reflexionar sobre los enormes desafíos que enfrentan los migrantes en cada etapa de su viaje. Desde la discriminación y los prejuicios hasta situaciones extremas de violencia, abuso o explotación, las personas migrantes son, en demasiadas ocasiones, vulnerables a condiciones injustas e inhumanas. A esto se suma el impacto negativo de la desinformación y los discursos de odio, que distorsionan la realidad y siembran división en las sociedades receptoras, invisibilizando sus aportes y avivando tensiones innecesarias.
Para enfrentar estos desafíos, el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, adoptado en 2018, establece un marco de cooperación internacional para proteger los derechos de las personas migrantes y garantizar condiciones dignas en cada etapa del proceso migratorio. Recientemente, el Pacto para el Futuro reafirmó el compromiso de los países para fortalecer la cooperación global y encontrar soluciones inclusivas y sostenibles que respondan a la realidad migratoria actual.
Uno de los principales antecedentes en la creación de esta efeméride radica en la adopción de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1990.
La migración como proceso promueve la dignidad, ofreciendo a las personas que hayan tomado la decisión de migrar de manera voluntaria o por una causa de fuerza mayor la posibilidad de protegerse, liberarse o ponerse a salvo de situaciones y circunstancias externas que atenten contra su integridad.
Se debe establecer como prioridad dignificar la migración, ofreciendo un trato digno y respetuoso a los migrantes sin discriminación alguna, con respeto a la diversidad y la inclusión social.
Desde 2014, cerca de 70,000 migrantes han perdido la vida o desaparecido en rutas terrestres y marítimas, según las Naciones Unidas. Este trágico saldo evidencia la urgente necesidad de fortalecer la cooperación internacional para proteger a los migrantes en situación de peligro.
La migración, aunque a menudo rodeada de controversias, representa una oportunidad para fomentar el progreso global. Garantizar vías seguras y legales no solo protege a los migrantes, sino que también permite a las naciones beneficiarse del talento y la diversidad que aportan. En este esfuerzo colectivo, cada paso cuenta para construir un mundo en el que la movilidad humana sea segura, digna y beneficiosa para todos.

Redaccion

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